Con el auge del mundial de Qatar 2022 me resultó interesante hacer una pequeña reflexión sobre las conocidas cábalas. Todo tipo de personas, aun las que se profesan incrédulas y menos supersticiosas, confiesan tener pequeños rituales, amuletos, frases, etc. que repiten en búsqueda de aquello que están anhelando. 

 

¿Cómo podemos pensar este fenómeno que se repite alrededor del mundo, aún con el paso del tiempo y los cambios ideológicos? 

 

Una Cábala se define como “Superstición basada en el uso de determinado amuleto o ritual para tener buena suerte en algo” (Real Academia Española). Sería un tipo de fe, similar a la religiosa, pero en este caso la persona deposita su confianza en algo singular con el objetivo de invocar la buena suerte.

 

Este tipo de prácticas principalmente surge en situaciones de estrés o incertidumbre, porque le permiten a la persona recuperar la sensación de control” (Mattos, L.). Así es como la mente tiende a buscar algún elemento que se asocie a la idea de seguridad y, al encontrarlo, lo repite.

 

Otro punto importante a destacar es que este tipo de pensamiento mágico tiene como base lo que en psicoanálisis conocemos como control omnipotente. Es un mecanismo defensivo tal como la negación, la proyección o la idealización; y una de sus características es que aparece en la primera infancia. Un ejemplo común de su presencia es la creencia del niño de que con su llanto “controla” aquello que acontece a su alrededor o bien cuando un niño se culpabiliza por situaciones que suceden en su hogar como si él mismo las hubiese generado. 

 

Volviendo a la fiebre mundialista ¿Por qué se intensifican las cábalas ante este tipo de fenómenos? A partir de lo expuesto podemos pensar que tiene relación con la magnitud del evento y la poca participación del sujeto que está en su casa o en la tribuna mirándolo. A menos posibilidad de acción/participación, mayor incertidumbre y, por tanto, crece la necesidad de un objeto que brinde seguridad.

 

Entonces las cábalas ¿Sirven? 

Si, para nuestra sorpresa cumplen una función. Recientes estudios estadounidenses publicados por Wiseman demuestran que las cábalas por un lado, tranquilizan a quien no tiene ningún tipo de participación en la situación (en nuestro ejemplo: el hincha de determinado club de fútbol), por el contrario, si una cábala es ejecutada por alguno de los jugadores o directivos que sí está participando activamente, este, dado el sentimiento de autoconfianza, puede detectar con mayor facilidad oportunidades y mejorar sus decisiones. 

 

Ditomassi Eliana

Licenciada en Psicología

M.P. 7982